Sobre nosotros

Visión

Nuestra congregación es una iglesia familiar, con el único propósito de servir a Dios, agradarle, y para que Su Reino se instaure en esta tierra.

Esta congregación tiene sus comienzos como punto de misión de la Iglesia Evangélica en Pamplona en el año 2012, año en el que Dios puso en nuestros corazones una ardiente necesidad por conocer más y más de su Evangelio y buscar con intensidad su presencia.

Desde entonces, Dios, a través de Su Palabra, la Biblia, está trabajando en nosotros, generación a generación, enseñándonos a vivir sus principios expresados en el Evangelio de Jesucristo de manera tan clara y sencilla; desde entonces, paso a paso, Dios está estableciendo Su Reino en nosotros y nuestro entorno.

Él es fiel y nos ha dejado ver muchas veces a lo largo de todos estos años que

NADA ES IMPOSIBLE PARA ÉL (Lc. 1:37).

Pastor Luis

D. Luis Nasarre de Letosa Royo

Pastor Josué

D. Josué Nasarre de Letosa Sotés

Co-Pastor David

D. David Owtschinnikow

Bases de fe

 
LAS ESCRITURAS (La Biblia)
 
La Biblia está compuesta por 66 libros y es considerada la Palabra inspirada por Dios. En ella se encuentra una revelación infalible acerca de quién es Él, de Su plan de salvación para la humanidad y de los principios conforme a los cuales juzgará al mundo. Por esta razón, las Escrituras son reconocidas como la única y suficiente regla de fe y de práctica para la vida cristiana.

 

EL DIOS VERDADERO

En las Escrituras, Dios se revela como un Dios Trino: un solo ser en esencia, pero existente en tres personas —Padre, Hijo y Espíritu Santo—. Estas tres personas, iguales en atributos y dignidad, cumplen funciones distintas y actúan en perfecta unidad en la obra de redención.

 

LA PERSONA DE JESUCRISTO

Jesucristo nació de manera milagrosa, siendo concebido virginalmente en María. Vivió una vida sin pecado y es el Hijo de Dios encarnado: totalmente hombre y totalmente Dios, con dos naturalezas unidas en una sola persona.

 

LA PERSONA DEL ESPÍRITU SANTO

El Espíritu Santo es quien ilumina y guía al creyente hacia la verdad. Es Él quien regenera, habita en el corazón del creyente y lo santifica, llevando a cabo la obra transformadora de Dios en su vida.

 

LA CONDICIÓN DE LA HUMANIDAD

La humanidad, caída en pecado, comparte una culpabilidad universal que acarrea tanto la ira de Dios como su justo juicio y condenación.

 

LA OBRA DE JESUCRISTO

La muerte de Jesús en la cruz, como sacrificio vicario, constituye el único fundamento suficiente para la redención de la culpabilidad y del poder del pecado, así como de sus consecuencias eternas. Él cumplió perfectamente la ley divina mediante Su obediencia y, con Su muerte, ofreció al Padre una satisfacción plena por los pecados de la humanidad, convirtiéndose en un Salvador perfecto, compasivo y totalmente suficiente. Al tercer día resucitó de entre los muertos, y posteriormente ascendió a los cielos, donde está sentado a la diestra del Padre. Desde allí regresará para tomar a Su Iglesia y juzgar a las naciones.

 

LA SALVACIÓN

La salvación es un don completamente gratuito, otorgado en virtud de la obra redentora de Jesucristo. Se recibe únicamente por la fe en Su sacrificio. No existen otros mediadores ni otros caminos hacia Dios, sino únicamente el Señor Jesucristo.

 

LA GRAN COMISIÓN

Todos los creyentes forman un sacerdocio santo que, unidos por el Espíritu Santo, constituyen la Iglesia universal, cuya Cabeza es Cristo. Esta Iglesia ha sido llamada y enviada por su Señor para proclamar el Evangelio en todo el mundo.

 

LA SEGUNDA VENIDA DE JESUCRISTO

La esperanza del retorno visible de nuestro Señor Jesucristo en poder y gloria. En ese tiempo se llevará a cabo la resurrección de los muertos y se consumará plenamente el Reino de Dios.

 

EL MUNDO VENIDERO

Existen solo dos destinos eternos: el cielo y el infierno. Un infierno real, literal de tormento y castigo eterno, así como un cielo real y literal donde los redimidos gozarán de vida eterna junto a Cristo.